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BOLD & RA: En Ascenso

BOLD & RA: En Ascenso

Realización & Texto Marie Anne Arreola   |   Fotografía de Luis Salazar   |   Abril 2026

Hay proyectos que nacen con cronograma y otros que simplemente suceden porque no hay forma de esquivarlos. Epifanía, el EP debut de los artistas sonorenses BOLD y RA, pertenece a esta segunda categoría: canciones que se fueron encontrando entre sí hasta exigir una forma común, una narrativa, una imagen. El resultado es un lanzamiento compartido que no se limita a sonar bien, sino que insiste en contarse.

Acompañado por el cortometraje Aterrizaje Lunar, dirigido por la casa productora SHOTBYCURTA, Epifanía reúne sus cuatro canciones ("Frozen Blackberry", "Borraste", "La Vi" y "AMAMEOTRAVZ", con las dos primeras funcionando como sencillos) en un recorrido audiovisual que opera como alegoría generacional. Más que relatar un origen, el proyecto observa un proceso: formarse como artista desde un territorio donde el horizonte suele sentirse más amplio que las posibilidades inmediatas, con un pie firmemente plantado en la realidad y la mirada siempre desplazándose hacia otro lugar. 

San Carlos (pueblo mágico escénico del municipio de Guaymas, Sonora) no aparece como fondo decorativo ni como postal aspiracional. Funciona como un paisaje emocional. La playa es punto de partida; el cielo, una promesa que nunca termina de cerrarse. Arena y cosmos se cruzan en un mismo lenguaje visual y sonoro donde el juego convive con el vértigo, y la infancia no se borra, sino que entra en diálogo directo con la adultez joven.

El resultado no es nostalgia, sino tránsito: un estado intermedio donde imaginar sigue siendo una forma de avanzar.

En lo musical, BOLD y RA no persiguen un género: lo rodean. El EP se instala en una zona híbrida donde el hip-hop melódico, el rap alternativo y el pop experimental conviven con sintetizadores suaves, texturas etéreas y beats que parecen respirar. La apuesta está en la atmósfera, la continuidad y el pulso emocional. Cada track funciona por sí mismo, pero también como parte de una secuencia mayor. Las composiciones son contenidas y precisas, más interesadas en el espacio que en el exceso.

Ese mismo principio atraviesa Aterrizaje Lunar, que convierte la escucha en una experiencia expandida. Concebido como una serie de videoclips interconectados, el cortometraje (por estrenarse en Cineteca Sonora este 18 de abril) une las canciones en una narrativa visual continua, donde la iconografía espacial (un astronauta explorando la playa, referencias a la película Zathura, o personajes como Buzz Lightyear) funciona menos como ciencia ficción que como metáfora íntima. La luna, en clave Méliès, no es un destino lejano, sino un estado mental.

El contraste entre océano y cosmos, entre arena y estrellas, replica lo que ocurre en la música: el impulso de ir lejos sin despegarse del todo. Filmado íntegramente en San Carlos, el proyecto también puede leerse como una carta de amor al lugar donde ambos artistas crecieron. Las playas no son solo locación, sino memoria activa. En lugar de diluir el origen para construir un imaginario genérico, BOLD y RA lo integran como parte esencial del relato.

Desde la composición musical hasta la narrativa visual, Epifanía evita el dramatismo fácil. No romantiza el crecimiento ni lo convierte en epopeya. Lo presenta como lo que es: una transición constante, a veces inestable, a veces luminosa. 

EP y cortometraje funcionan así como un solo gesto creativo: una cápsula de tiempo donde dos artistas jóvenes entienden que soñar en grande no significa despegarse del suelo, sino aprender a caminar con la vista al cielo.


MARIE ANNE: En entrevistas pasadas que he realizado a compositores y artistas, algo que suelen comentar es que a veces uno empieza a hacer música sin plan, solo porque algo no te deja en paz. Ustedes tienen a la comunidad artística de Guaymas y Hermosillo alrededor, y muchas ideas en el aire. Epifanía suena justo a ese momento en el que algo hace click. Antes de que existiera el EP, ¿qué estaba pasando en sus vidas que los empujó a crear? ¿Y en qué punto dijeron: esto lo tenemos que hacer juntos?

BOLD: La verdad es que siempre habíamos hecho música por separado, pero había algo que no terminaba de encajar. Cuando RA y yo nos juntamos fue como si todo empezara a tener sentido. Hablamos de nuestras influencias, de lo que nos gustaba y de lo que no, y de ahí empezaron a salir ideas. Todo fue muy orgánico, sin planes ni expectativas. Solo nos dejamos llevar y vimos qué pasaba. Siento que en ese proceso quedó muy marcada la esencia de cada uno.

RA: Muchas veces se crean canciones sin la intención de que se relacionen entre sí, y mucho menos pensando en armar un proyecto como Epifanía. Nosotros simplemente nos juntamos a grabar porque es lo que hacemos. Y sin querer, nos dimos cuenta de que las canciones y el sentimiento que traían estaban conectados. Ahí fue cuando decidimos convertirlo en lo que hoy es el EP.

MA: Cuando trabajan en una canción se nota que no están compitiendo, más bien se están leyendo. Como si uno empujara y el otro sostuviera. En el estudio, ¿cómo se influencian sin darse cuenta? ¿Qué cosas del otro terminan colándose en su forma de escribir, producir o cantar, aunque no estuvieran ahí al inicio?

RA: Muchas de las ideas fluyen solas. Conectamos desde siempre. No recuerdo una sola sesión en la que no haya existido esa conexión. Además, nuestros amigos Daxstit y Nei, ambos artistas y productores, siempre aportan ideas desde sus propias perspectivas, y muchas veces eso logra darle la vuelta por completo a lo que creíamos que ya estaba definido.

BOLD: También me gustaría agregar que para nosotros la música es un diálogo. Uno empieza con una idea y el otro responde con otra. Es un proceso de ida y vuelta constante. A veces uno trae algo muy claro y el otro lo lleva a un lugar completamente diferente. Es especial ver cómo se fusionan nuestras mentes haciendo lo que más nos gusta.

MA: Hacer música independiente también es aprender sobre la marcha con programas que nadie te explicó, horas probando sonidos, errores que luego se vuelven estilo. En su proceso hay mucho experimento y cero miedo a mezclar géneros. ¿Qué herramientas o skills sienten que los abrieron creativamente? ¿Y qué tan importante ha sido para ustedes tener el control total de lo que hacen?

BOLD: La experimentación es clave para nosotros. No tenemos miedo de probar cosas nuevas, de mezclar géneros o sonidos. Es un proceso de aprendizaje constante, pero también es lo que hace que nuestra música sea única. Tener el control total de lo que hacemos nos permite ser creativos sin límites.

RA: El rap y la improvisación han sido súper importantes para mí. Poder fluir sobre cualquier género por gusto y diversión hace que todo sea más natural. Tener el control total nos deja jugar con lo que realmente nos gusta y nos abre la puerta a experimentar sin miedo.


MA: Su sencillo STARYEAH en 2024 vino con actuación, teasers, una energía clara de "hay una propuesta creativa aquí". Desde el principio se notó que no querían soltar la canción y ya. ¿Qué necesitaban decir con ese primer sencillo? ¿Y cómo se sintió lanzar su primera colaboración sabiendo que marcaría el mood y el precedente de Epifanía?

BOLD: STARYEAH fue nuestro punto de partida. Queríamos mostrar que teníamos una visión clara, que no estábamos haciendo música al azar. Necesitábamos decir que éramos una fuerza creativa joven, que teníamos algo que ofrecer. Fue muy emocionante ver cómo la gente se conectó con la canción, no solo amigos y conocidos, sino también personas que la escucharon en conciertos o que la encontraron por casualidad en internet.

RA: Con STARYEAH cambió todo. Le dimos al oyente una sorpresa. No tenemos un género predeterminado ni filtros al escribir. Sin darnos cuenta, ese track fue el inicio de un movimiento con un estilo diferente, más fresco, a lo que veníamos haciendo antes.

MA: Hoy pareciera que la creación de contenido se trata de ir rápido, pero ustedes decidieron que su primer EP juntos fuera más que canciones, trabajando con SHOTBYCURTA para crear un cortometraje, una narrativa, un mismo hilo emocional, como si Epifanía fuera un pequeño universo. Cuando alguien vea el corto y escuche el EP completo, ¿qué les gustaría que se lleve? ¿Y qué significa para ustedes haber contado esta historia juntos desde cero?

BOLD: Fue como crear un universo, una experiencia completa. El cortometraje y el EP son dos partes de la misma historia. Nos gustaría que la gente se sienta parte de ese universo, que conecte con las emociones y los sentimientos que plasmamos en la música. Trabajar juntos en esto fue increíble y estamos muy emocionados de compartirlo con el mundo.

RA: Me gustaría que al ver y escuchar Epifanía las personas se identifiquen con lo que sentimos, porque todo viene de experiencias reales que cada uno vivió, adaptadas a la música y a nuestro estilo. Y me hace muy feliz que este proyecto lo haya podido crear junto a ti, Bold. Eres el amigo que desde el principio ha estado allí para apoyarme.